Antes de la bombilla

Hay culturas para las que la palabra insomnio no forma parte de su vocabulario.

En un estudio realizado en tres poblaciones pre-industriales en áreas de clima tropical-ecuatorial (Yetish et al., 2015) encontraron que estas sociedades no dormían más que nuestra sociedad, siendo la media entre 5.7–7.1 horas, pero sin embargo sí duermen mejor.

Se hizo una valoración de la incidencia de insomnio en dos de las poblaciones de estudio, los San en Namibia y los Tsimane en Bolivia. Ya que la palabra insomnio no tenía una traducción directa en su lengua, los investigadores explicaron en qué consiste ese trastorno de sueño, y encontraron que entre un 1.5 % y 2.5 % del total de participantes experimentan insomnio más de una vez al año. Estas cifras chocan con el 10-30 % de insomnio crónico presente en las sociedades industrializadas.

Es de resaltar de este estudio la importancia de los cambios estacionales, tanto en la cantidad de luz como en la temperatura, sobre los procesos relacionados con el sueño.

Ya he comentado en otras entradas las consecuencias de ir en contra del ritmo natural de actividad, es decir, cuando se hace de noche, en lugar de irme desactivando porque la jornada acaba, enciendo la luz y el “día” puede continuar.

Pero sería absurdo, o por lo menos difícil, pretender no estar influido por la sociedad en la que vivimos. Sin embargo, creo interesante conocer cómo nuestra fisiología, y con ella el comportamiento, se ve modulado por determinados factores, y poder atenuar los efectos nocivos sobre nuestro bienestar.

Y sobre todo, no dejes de perseguir tu sueño.
El mío es ayudarte

Para leer más:

Yetish, G., Kaplan, H., Gurven, M., Wood, B., Pontzer, H., Manger, P. R., … & Siegel, J. M. (2015). Natural sleep and its seasonal variations in three pre-industrial societies. Current Biology25(21), 2862-2868.

6 comentarios sobre “Antes de la bombilla”

  1. Hola Esther, me parece interesante lo que comentas, nunca lo había pensado de esa manera. Es cierto que el primer consejo que el pediatra noa dio con respecto al sueño fue que para crear una rutina, a la caída del sol, luz tenue y poco ruido. Funcionó! Al menos con mi única hija, sé que no es un muestreo significativo, pero yo creo que tuvo mucho que ver.
    Además en España tenemos un desfase de 2 horas con respecto a la hora solar, por lo que, cuando encendemos la luz estamos alargando un día que naturalmente debía haber acabado 2 horas antes… Qué locura!

    1. Hola Ana, me alegro de que la rutina funcionara con tu hija, desde luego es una buena medida.
      La Sociedad Española de Sueño está tratando de regular el tema de los horarios, tanto en relación con otros países, como en la hora de entrada en las escuelas. Os tendré al tanto cuando consigamos resultados.

    1. Totalmente, y además de alterar nuestro ritmo circadiano con su luz azul, los móviles nos activan y nos conectan con estímulos que no favorecen el que durmamos con facilidad y de manera reconfortante.

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